lunes, 26 de mayo de 2014

El niño en la danza: ¿cómo afrontar el miedo al rechazo? (en colaboración con la revista Mini Danza)

Hola de nuevo, este es el segundo de los tres artículos que Mini Danza publicó hace unos días en relación a los niños y la danza. Espero que os guste. Saludos

El niño en la danza: ¿cómo 

afrontar el miedo al rechazo?


“El sitio de la danza está en las casas, en las calles, en la vida”
(Maurice Béjart, bailarín y coreógrafo)
La aceptación y el respeto dentro del ambiente familiar son importantes para que el niño se sienta libre a la hora de elegir aquello que le gusta. En muchas más ocasiones de las que creemos, los niños se sienten cohibidos y muestran recelo a bailar en público por miedo a que sus amigos, o su entorno, se rían de él. En caso de que así sea, ¿cómo debe afrontar el niño esta situación?
billy elliot clase danza 2
Alta autoestima y autoconcepto positivo
Según la especialista en psicología infantojuvenil Maite Cobo, cuando un niño tiene muy claro que quiere dedicar parte de su tiempo al baile, debe ser mentalmente fuerte y mantenerse seguro de sí mismo. Un niño con una alta autoestima (que significaría escuetamente “quererse a sí mismo”) y un autoconcepto positivo (que él se vea bien a sí mismo) será capaz de superar el miedo a la opinión de los demás y podrá dar forma a su sueño.
Para poder lograrlo, y como explica la también orientadora educativa Maite Cobo, es imprescindible el apoyo total de los propios padres, ya que a edades tempranas siguen siendo el factor más importante para su crecimiento físico, mental y psicológico.
padres e hijoImma Abad, licenciada en psicología y especialista en psicología infantil, apoya totalmente esta idea y añade que “si un niño desarrolla seguridad y posee una fuerte autoestima es más difícil que los comentarios negativos de su entorno puedan hacerle daño”. Por lo tanto, la psicóloga Imma Abad recomienda ayudarles a crecer teniendo confianza en sí mismosreforzando sus cualidades y dejando que puedan tomar pequeñas decisiones.
Aceptación y respeto de los padres
Por lo tanto, como revela Sara Martínez, psicóloga especialista en educación e intervención familiar, la acción no se debe enfocar hacia el niño, ya que poco podrá hacer si es pequeño. “Sólo podemos cambiar lo que siente a través de los padres. Si ellos lo aceptan, él lo vivirá con normalidad”, sentencia la psicóloga.
billy elliot santando 2Es importante entender y asimilar que la danza, además de ser un medio para que los niños se diviertan y disfruten con movimientos rítmicos del cuerpo, es una forma de comunicación artística y de expresión de emociones, sentimientos, pensamientos, imágenes y estados de ánimo del ser humano. Por ello, como explica la psicóloga infantojuvenil Maite Cobo, si el niño es capaz de superar el gran obstáculo del prejuicio que padece en la sociedad actual, será feliz y “sólo cuando nos dedicamos a lo que verdaderamente nos apasiona es cuando empezamos a brillar y a ser luz para los demás”.


viernes, 23 de mayo de 2014

El niño en la danza, la influencia de los estereotipos (en colaboración con la revista Mini Danza)

Hola a todos,
Hace ya varias semanas, la revista Mini Danza, especializada en danza infantil, se puso en contacto conmigo para hacerme una entrevista. Fruto de ella, se han publicado varios artículos, en participación con otros profesionales, que me encantaría compartir con vosotros. Hoy publicaré el primero de los 3 que se han hecho. 
Espero que os resulten interesantes.

El niño en la danza: la influencia de los estereotipos


“El sitio de la danza está en las casas, en las calles, en la vida” (Maurice Béjart, bailarín y coreógrafo)
La tradicional imagen de los niños jugando al fútbol y las niñas practicando ballet sigue presente en la sociedad, si bien en menor medida que antes. Este estereotipo provoca que muchos niños no practiquen danza por miedo al rechazo. La escasa popularidad que recibe el baile entre los niños provoca que éstos no muestren deseo de practicarla.
Sin embargo, en los casos de niños que tienen conocimiento de su existencia, y tal y como expone Maite Cobo, psicóloga infantojuvenil y orientadora educativa, iniciarán el camino de la danza si se cumplen diversos factores:
- Que comiencen a una temprana edad, cuando todavía los estereotipos no han hecho demasiada mella en ellos.
- Que haya una sensibilización familiar libre de prejuicios, que permita que el niño valore y aprecie la danza.
- Que el menor tenga confianza en sí mismo, a fin de que no le afecte lo que puedan decir los demás de él.
El peso de los estereotipos
Como expone la psicóloga infantojuvenil Maite Cobo, la elegancia que acompaña al baile, especialmente al ballet, o la delicadeza y la suavidad que muestran sus movimientos, han ido generalmente asociados a lo femenino. Sin embargo, del género masculino se espera fuerza, rudeza e incluso ciertas dosis de agresividad, ya que son variables que han sido utilizadas durante miles de años para la supervivencia de la comunidad.
Children playing soccer.Una idea que comparte Quino Ferrer, licenciado en Trabajo Social y Sociología, quien asegura que, además de por la tendencia biológica de los niños hacia la luchalos pequeños se decantan por el fútbol porque éste lo invade todo. “Los éxitos de los futbolistas se consideran en la sociedad como lo mejor que te puede pasar en la vida”, subraya el sociólogo.
De hecho, la reconocida psicóloga deportiva Patricia Ramírez plasmaba recientemente este estereotipo en su libro “¿Por qué ellos sueñan con ser futbolistas y ellas princesas?”, que fue un gran éxito.
Junto a ello, también es importante destacar que los estereotipos y prejuicios asociados a este tema varían en función de la cultura y la comunidad. Según Maite Cobo, también orientadora educativa, en todo el país existe cierto prejuicio en este tema, aunque el nivel de rechazo por los niños que practican danza es distinto en cada territorio, debido a la propia idiosincrasia cultural de la zona.
Por ejemplo, en ciudades como Barcelona o Madrid la evolución se ve más claramente, ya que son grandes ciudades que albergan a una población más cosmopolita y diversa, explica la psicóloga Maite Cobo.
billy elliot clase danza
Como ambos especialistas opinan, la sociedad en su conjunto está cambiando y este estereotipo está siendo superado gracias a la herramienta más importante que tiene la sociedad: la educación.
Según el sociólogo Quino Ferrer, los educadores y todo el personal que trabaja con niños ya está viendo la importancia del baile, ahora falta que estos mensajes lleguen a los padres a nivel de masas. “Como todo avance social, siempre debemos empezar por nosotros mismos, por nuestras casas”, apunta el sociólogo.
La influencia de los padres
El primer espejo en el que se miran los niños es el de sus padres, por lo que su opinión afecta de manera directa en su comportamiento. Como explica Imma Abad, especialista en psicología infantil, los padres tienen una gran influencia en los primeros años de sus hijos, hasta el punto que, en gran medida, se acaban comportando como ellos esperan. Es decir, de ellos copian comportamientos y actitudes.
En muchas ocasiones son los propios padres los que educan a su hijo para que juegue a deportes considerados por ellos como “masculinos”, y rechazan la propuesta de la danza. Como consecuencia, y según la psicóloga Imma Abad, si lo que a los niños les gustaría hacer entra en contradicción con lo que saben que sus padres esperan de ellos, se produce un desajuste emocional y dejarán de hacer aquello que quieren hacer. Por lo tanto, si los padres sólo le muestran una realidad, el niño no podrá descubrir qué le gusta y qué no.
clase danza niños
Además, la psicóloga infantil Imma Abad, añade que los padres son responsables de educar a los hijos en todas las esferas, también en la emocional, social y artística. Por lo tanto, si se quiere que los hijos puedan desarrollar todo su potencial y averiguar su talento es muy importante no transmitirles prejuicios que limiten su desarrollo.
En este sentido se manifiesta Sara Martínez, licenciada en Psicología y especialista en educación e intervención familiar, quien afirma que a la hora de educar no debe haber expectativas ni imposiciones sobre los hijos, ya que “los padres deben entender que sus hijos no son su propiedad, son sólo su responsabilidad”.
Confianza en uno mismo
Por lo tanto, y como consecuencia de la influencia de la familia en el comportamiento de los niños, la psicóloga Imma Abad certifica que si los padres consideran la danza como algo exclusivo de niñas, estarán impidiendo, no sólo que los niños desarrollen su potencial, sino fomentando una autoimagen de sí mismos negativa en aquellos casos en los que desearían poder practicar danza.
niño balletIdea que comparte la psicóloga especialista en educación e intervención familiar Sara Martínez, quien destaca que la clave reside en que los niños crezcan en un ambiente familiar de aceptación y respetolibre de prejuiciosexpectativas y, por supuesto, imposiciones,  donde se sientan amados por ser quienes son. Según la psicóloga, “si un niño es educado en estas condiciones nunca sentirá miedo al rechazo, porque no necesitará que lo acepte todo el mundo”.
A pesar de los cambios que se han ido produciendo en la sociedad, la psicóloga Imma Abad considera que hay que seguir avanzando y que es importante que desde la familia se fomente que los niños se respeten a sí mismo y sean capaces de hacer aquello que les gusta, así como que respeten las decisiones de los otros.


miércoles, 21 de mayo de 2014

Mi hijo está irritable, ¿tendrá depresión?

Este tema es, sin duda, uno de los tabúes que todavía perduran en nuestra sociedad ya que a la mayoría de personas, les cuesta creer que un niño puede llegar a tener ese trastorno. Sin embargo, y aunque resulte sorprendente, afecta a más niños de lo que nos pensamos.

¿Qué es la depresión infantil y cómo puedo saber yo si mi hijo la sufre?


johnnyvintage by Flickr

La depresión es un trastorno del estado de ánimo que en niños pocas veces llega a ser diagnosticado aunque su prevalencia, o número de afectados, es similar a la de los adultos. Según los expertos, si tu hijo o alumno presenta síntomas como estado de ánimo triste, expresa malestar por medio de molestias somáticas (dolores de cabeza, dolores de tripa, etc.) y le notas una expresión facial triste o te mira poco a los ojos desde hace más de dos semanas, puedes estar delante de un caso de depresión infantil. Son niños que pueden presentar un ánimo irritable y eso se ve en forma de rabietas o berrinches, tanto con sus iguales como con mayores. Curioso ¿verdad? Este último síntoma puede despistar a los mayores que convivan con él ya que la irritabilidad no es un aspecto de la patología que tengamos asociado a la depresión. A medida que vayan creciendo, los síntomas que presenten se irán pareciendo cada vez más a los de los adultos. 

En este tipo de niños también se observa algunos de estos síntomas:
  • Apatía o pérdida de interés, lo que implicaría incapacidad para disfrutar con el juego o con las actividades escolares. 
  • Los cuentos que narra o representaciones que hace tienen un final triste.
  • Abulia o falta de energía, porque no quiere jugar con otros niños, rechaza ir al colegio, en casa se le ve desanimado, no habla, etc. 
  • Pérdida de confianza, autoestima baja, sentimientos de culpa y en adolescentes a veces ideas o intentos autodestructivos, como realizar acciones en las que corre riesgos de salud. 
  • Problemas de conducta o deseos de escapar de casa.
  • Descenso de su rendimiento académico y problemas de atención y concentración. 
  • Actividad psicomotriz agitada (hiperactiva) o inhibida.
  • Alteraciones en el sueño, por exceso o por defecto.
  • Problemas con la comida, bien porque come muy poco, bien porque se alimenta demasiado.

Brandon Christopher Warren by Flickr


¿Qué puedo hacer si observo que mi hijo muestra varios de estos síntomas?


Son numerosos los aspectos que en casa puedes trabajar con tu hijo si crees que tiene síntomas depresivos. Por ejemplo:
  1. Muéstrale un cariño incondicional y dile hasta la saciedad cuánto lo quieres.
  2. Aplica con él técnicas de relajación que le ayuden a estar tranquilo y relajado.
  3. Respeta sus preferencias e intereses, evitando ser rígido y autoritario o permisivo ya que en ambos tipos se desatienden los sentimientos del pequeño.
  4. Consigue que el ambiente familiar favorezca su expresión emocional, a fin de que tu niño se sienta con libertad para expresarse. Para ello, será importante que, como madre/padre,  hables con él de sus propios sentimientos y preguntarle cómo se siente él. 
  5. Cada vez que hable mal de él mismo (“no hago nada bien”), pregúntale porqué opina así y anímalo para que suba su autoestima y aprenda a quererse un poco más.
  6. Dedícale un tiempo extra de atención y juega con él siempre que puedas; un ratito de, al menos, 30 min. todos los días. 
  7. Establece rutinas en el hogar para las comidas, la higiene, las tareas escolares y el tiempo de ocio. El orden y el saber qué debe hacer en cada momento le ayudarán a coger confianza y a no sentirse tan inseguro en el entorno. Una buena rutina será también leerle todas los noches un cuento cuando se haya metido en su cama para dormir cuentos que, por ejemplo, podrán hablarle del reconocimiento y la gestión de emociones.
  8. También es bueno que le facilites jugar con otros niños y que fomentes sus relaciones sociales con grupos de su misma edad.
  9. El ejercicio físico será también de gran ayuda aunque evitando que pueda estresarse por un exceso de actividades extraescolares ya que eso aumentaría sus síntomas depresivos.

Si a pesar de seguir estar pautas el pequeño sigue con síntomas depresivos, deberás derivarlo a  un psicólogo infantil que certifique el diagnóstico (o no) y que te dé pautas más específicas que te ayuden a cómo tratarlo y para que él mismo reciba un tratamiento terapéutico individualizado en función de su situación. Tal intervención deberá incluir todo el entorno del niño, incluyendo familia, amigos y escuela.

Espero que la lectura de este post te haya resultado útil y, ante cualquier duda, no dudes en escribirme. Nos vemos en el próximo post.



Maite Cobo
Psicóloga Infantojuvenil y Orientadora Educativa
www.maitecobo.es